domingo, 30 de mayo de 2010

Las reliquias de la patria.


El día de hoy haciendo un enorme despliegue militar, Felipe Calderón se mete en camisa de once varas al tratar de realizar la identificación de los cuerpos que se encontraban en la columna de la independencia. Así mismo, hoy tuve la oportunidad de leer un excelente artículo sobre la historia de las reliquias patrias (http://www.iih.unam.mx/moderna/ehmc/ehmc30/356.htmllo) que me permitió conocer rápidamente la historia de los muchos movimientos que han sufrido los restos de los héroes. Así es fácil conocer la problemática a la que se enfrenta los investigadores del INAH para poder hacer un reconocimiento de los individuos que se encuentran en las urnas.

Desde un punto de vista científico, una identificación al 100% de los restos que se encuentran en las urnas es prácticamente imposible, ya que para esto se debería tener un descendiente por línea materna de todos para poder comparar el ADN mitocondrial, siempre y cuando los huesos no hubieran sido tratados con alguna substancia que destruyera las moléculas de ADN.

De otro modo, lo único que se podrá hacer es ver cuantos individuos se encuentran en las urnas, la edad al morir, algunas enfermedades que se marquen en los huesos, y algunas lesiones producidas durante la muerte. Esperemos que esa información sea suficiente para poder identificar los cuerpos.

Lo que a mi más me preocupa, es la falta de una verdadera política de celebración del bicentenario. No se aprecia que existan objetivos claros y que se esté tratando de llegar a algo. Pareciera que tan solo es un propósito para obtener licitaciones fáciles y llenar las carreteras con letreros que dicen "Ruta 2010" lo que ello signifique. Lo que hoy vimos, al parecer fue un ritual del ejército y para el ejército, en un momento en el cual los militares son el único órgano que posee el gobierno para imponer sus políticas públicas.

La identificación y exposición de los restos de los héroes de la independencia no servirá de nada mientras no se haga un análisis sincero y una verdadera autocrítica que nos permita conocer en que medida hemos logrado conservar nuestra independencia con un campo destrozado; un pueblo sostenido por importación de alimentos que antes aquí se producían; una economía supeditada a los Estados Unidos; una "democracia" que se ha concentrado en un supuesto respeto al sufragio, pero que carece de una verdadera representación popular, por lo que las elecciones no son más que un quítate tu que voy yo, y por lo tanto, incapaz de representar los intereses populares; un gobierno dispuesto a llevar a cabo un plan Mérida que recuerda en mucho la militarización de Colombia que terminó con un gobierno pro norteamericano hasta el punto de la ignominia.

Definitivamente ahora es un buen momento para volver a dar el grito de Dolores.


miércoles, 26 de mayo de 2010

El País de cabeza

Las noticias no pueden ser más desalentadoras. La tragedia de la Guardería ABC que continúa siendo una muestra de impunidad; un cerco paramilitar en Copála, donde las historias de horror y los asesinatos se acumulan sin que el gobierno estatal y federal den señal de que esto sucede; Una muerte sumida en el misterio donde el tráfico de influencias y la actitud del gobernador del Estado de México indica una prepotencia y una absoluta falta de integridad; más de 22,000 muertes ocasionadas por una guerra que el gobierno no puede ni quiere controlar, pero que justifica diciendo que la mayoría de las muertes eran merecidas; El ejército en las calles realizando funciones que no están previstas por la Constitución y para las cuales no están preparados; Trabajadores que protestan por la desaparición de su sindicato y que terminan en el hospital sin que al gobierno le importe; la lista puede continuar pero estos son tan solo unos cuantos ejemplos.

Después de este breve repaso de lo que ha ocurrido desde la última entrada del blog, surgen varias preguntas: ¿De verdad tenemos un gobierno? ¿Si lo tenemos, para quien gobierna? ¿Cuanto nos cuesta mantener un aparato estatal que no cumple sus funciones? y la más importante: ¿Que tenemos que hacer como ciudadanos para resolver esto? Se aceptan sugerencias.

domingo, 18 de abril de 2010

Pensamientos obligados

Este primer ejercicio de escritura fue ocasionado por el hallazgo de un cuerpo decapitado y envuelto en plástico negro con un mensaje escrito a poca distancia del Polvorín en la frontera entre el municipio de Temixco y el de Cuernavaca.

Observar la violencia como una constante en los noticieros genera una tolerancia a la misma, las cifras no oficiales del noticiero Milenio nos acostumbra; las víctimas de la "guerra contra el narcotráfico"se vuelven algo tan común como el pronóstico del tiempo o las crónicas deportivas. Sin embargo, el tener a una víctima de esta "guerra" frente a uno impide convertirla en una cifra más, por más que Calderón las planteé como un simple ajuste de cuentas entre maleantes. Reconozco que no tengo la experiencia ni los conocimientos para poder tener una opinión profesional y certera de la lucha contra el narcotráfico, sin embargo, como un ciudadano común expreso estas opiniones.

El término de "guerra contra el narcotráfico" si bien presenta al gobierno mexicano como un actor más en la "guerra contra el terrorismo" tan redituable para otros gobiernos, omite una verdad substancial: En esta lucha no hay bandos, ninguno de los contendientes pone en entre dicho el Status Quo, no hay ideologías encontradas, no se trata de una guerra civil en la cual dos facciones tratan de imponer un modelo político diferente al del contrario. Sólo existe un supuesto intento del gobierno por evitar una práctica que es considerada ilícita, es decir se trata de terminar el tráfico de substancias ilícitas, a pesar de que su consumo no se considera delito alguno.

Así tenemos una "guerra" en la cual se tiene más de 22,000 muertos. Sin embargo, como el propio gobierno lo reconoce, la mayoría de estas muertes son el producto de "ajustes de cuentas entre maleantes", por lo tanto, no existe victoria alguna, ya que los muertos son prontamente sustituidos por el grupo dominante y la actividad ilícita continúa. Si, como pensamos, el gobierno está realizando muchas de estas ejecuciones, entonces lo único que estamos logrando es violentar los derechos de inocentes y supuestos culpables, sin que de verdad se tenga un avance real en el control al narcotráfico.

¿Quienes son los grandes ganadores frente a esta violencia injustificada? ¿Quienes se congratulan de que esta sociedad se esté convirtiendo, no tan lentamente, en un estado policiaco carente de garantías? ¿Acaso es imposible investigar el origen de las armas incautadas a los narcotraficantes? ¿Es imposible seguir el destino de las enormes cantidades de dinero que deben manejarse en este comercio internacional? ¿Porque es imposible plantear de manera seria la legalización de este comercio, cuando fue la única solución frente a las grandes mafias que llenaron a Estados Unidos durante la prohibición del alcohol? ¿De verdad alguien cree que la solución a este problema se encuentra en un mayor número de soldados y policías, cuando nuestra economía tiene más de 20 años castigando los salarios de la mayoría de la población y son prácticamente nulos los empleos formales? El narcotráfico, como la migración, han sido la solución para muchos mexicanos a los cuales no les quedó de otra. Mientras la economía mantenga cerradas las oportunidades a la mayoría de los mexicanos, el Narcotráfico y las posibles guardias blancas seguirán consiguiendo sicarios al por mayor; pero lo que es peor, los que se alegran al ver como la libertad es sacrificada por una supuesta "seguridad" seguirán haciendo fiesta y negocios.